Simplicidad. En un mundo más conectado, me encuentro pensando en dos terminos básicos, simplicidad y deconvergencia. El primero es para que las aplicaciones tengan menos, apliquen una aproximaciòn de “less is more” y no una de “all the features you could use, but won’t”. Me encantan las cositas y los aparaticos, pero veo una pared que no quiero escalar con el monton de basura inùtil que le agregan. Me molesta porque un 80% de las funciones de un smartphone yo no las usaría. Y un 10% de las que podría usar tienen un grado de complejidad que no me ayuda. Quizás es porque por cuestiones de dinero siempre me compro un teléfono de por lo menos 2 generaciones atrás, pero si van a hacer algo tan complejo, porque no piensan en los cambios futuros. Otro ejemplo es la laptop que tengo entre las manos. Cuando la compré venia con Linpus, una versión de linux. Quise quererla, pense que cambiaría mi experiencia de Linux (solo habìa experimentado Ubuntu hasta ahora) pero me resulto terrible. Supuestamente integraba varios servicios online, pero ninguna integración servía. A la larga me deshice de ella y me metí con Linux Mint (que es lo que uso ahora, porque Ubuntu me dio dolores de cabeza). Mint tiene varias cosas buenas, sobretodo que puedo trabajar en un desktop que conozco y no es tan pesado. Pero está cargado de cosas inútiles o que funcionan a medias. Por ejemplo, tiene una integración del escritorio con e-mail, a según de google, pero no sirve porque necesita Evolution como cliente de correos y tiene Thunderbird por defecto. Lo cual obligaría a tener 2 clientes de correo, pero se me hizo inútil, así que no la uso.
Detesto las capacidades que no puedo usar o usar solo a medias. Tanto en mi pc, como en mi telefono como en todas partes. Resultan una especie de “basurero” que no me puedo quitar de encima. Se que Linux es más fácil de manipular, y lo he hecho, quitando una que otra cosa que no me sirve y colocando lo que me hace falta (aunque el mundo de Linux está lleno de pequeñas decepciones. Adobe Air ya no está en desarrollo, y si quiero una app air estoy por mi cuenta.) pero eso requiere un esfuerzo que a supera mis capacidades o mi dedicación. Tengo el mismo problema con las agendas (las de papel y las electrónicas) te obligan a pensar de una sola forma que a la larga me son inútiles. Me es más útil un cuaderno de hojas en blanco. Lleno de potencial.
Ahora considero, por milesima vez, el comprarme una tablet. No una iPad. La iPad está bien para mucha gente, pero es una experiencia de usuario forzada. Igual que el iPod. Solo puedes cargar con iTunes, puedes solo reproducir esto o aquello. Se que en realidad tiene más flexibilidad, pero la experiencia base es cerrada. Como en las agendas, puedes mandar la estructura a la mierda y usarla como un cuaderno. Pero para eso es mejor comprarse un cuaderno normal, no? Quizàs es por eso que hasta ahora, incluso siendo un tecnoadicto, me he negado a los productos iAlgo. A pesar que la iPad tiene el mejor tamaño y vi la resolución, y es francamente hermosa, sobretodo para lo que más la usaría yo, para leer comics. Que es lo que de verdad creo que hace una iPad mejor que las demás tablet. Del resto, no es una plataforma de juegos, no es un telefono, y poco más que una pc es. Los amantes de Apple me imagino que buscarían antorchas y una buena pira para incendiarme. Pero a la larga, ellos viven en una experiencia de usuario forzada. Apple no les da la experiencia ideal que ellos quieren, Apple les dice cual es la experiencia que quieren y ellos la aceptan. Así como nos hizo Microsoft. Nos obligaron a aceptar que la experiencia de la pc es de una forma y solo una forma, y todas las demás se fueron por ese lado. Ahora hay una sola forma de experimentar la pc.
Facebook ha hecho lo mismo. Bajo un sistema de una sola experiencia, todos pretenden que esa es la única forma de interactuar con la web. Y por definición, todos arrastran hacia abajo el nivel de la conversación. Todavía hay espacios de conversación coherente, huecos en los cuales puede uno aislarse. Los blogs de la vieja escuela, dedicados al “long-form” y mantenidos por gente con “voces” especiales todavía permiten un lugar para conversación seria. Pero por cada 10000 facebookeros de profesión, solo hay un blogger serio. No yo, por supuesto.
De-convergencia es algo que no se ve en estos dias. Todo debe estar junto, el telefono, la computadora, el cuaderno, el libro, el reproductor de musica, la camara fotografica, la camara de video, el papel higienico. Pero mas lo pienso, y mas quiero que mi celular solo sirva para llamar por telefono, mi cuaderno solo para escribir y el reproductor para reproducir música. Resulta comodo todo en uno, pero hay limites. De nada sirve tener un lector en una pantalla pequeña, y un telefono que no cabe en el bolsillo es preferible que no se mueva de la casa. Por eso prefiero una versiòn simple de tablet, y quizás un mp3 a parte. Así, oigo música si quiero, pero no descargo la tablet en la cual debo tener datos que es más fácil tener digitales que anotados, sobretodo cuando se es flojo como yo y no quiero anotar nada a mano y prefiero escribir en el teclado de la computadora.
Para obtener la experiencia de usuario que quiero creo que me hará falta usar lo que sé para hacerme mi propia experiencia. Si necesito alguna cosa la tendré que hacer. Volverme un cavernario digital, armando lo que necesito de lo que consigo en la planicie digital. Porque las herramientas que existen ya no me sirven, me tengo que crear unas nuevas. En la homogeneidad, crear MI experiencia de usuario, y en el proceso, aprender más.